LAS "HONDURAS" DE UN PAÍS BANANERO 


Cronología de la crisis

- 24 de marzo. Zelaya convoca para junio un referéndum sobre una reforma constitucional que permitiría su reelección.

- 20 de mayo. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, denuncia un plan para asesinarlo y acusa a Zelaya de pretender perpetuarse en el poder.

- 29 de mayo. Las elecciones son convocadas para el 29 de noviembre.

- 24 de junio. Cuatro días antes de que se celebre la consulta, Zelaya destituye al más alto jefe militar, Romeo Vásquez, por su negativa a instalar las urnas.

- 25 de junio. La Corte Suprema ordena la restitución de Vásquez.

- 28 de junio. Unos soldados detienen a Zelaya de madrugada en la casa presidencial y lo trasladan, en pijama, a Costa Rica. El Congreso designa a Micheletti como presidente interino.

- 30 de junio. La Asamblea General de la ONU pide a sus 192 miembros que sólo reconozcan al Gobierno de Zelaya.

- 1 de julio. La Organización de Estados Americanos (OEA) da al Gobierno de hecho 72 horas para restablecer la democracia, a lo que se niega y asegura que Zelaya será detenido si regresa al país.


Urge mediar en Honduras

23/09/2009

El inesperado regreso del depuesto presidente Zelaya agrava la crisis del país centroamericano

   La inesperada reaparición en Tegucigalpa del depuesto presidente de Honduras, tras casi tres meses de exilio, ha sacado bruscamente de su adormecimiento la crisis política del país centroamericano. En su capital, de nuevo bajo toque de queda, se reproducían ayer los enfrentamientos entre la policía y los simpatizantes de Manuel Zelaya, refugiado en la Embajada de Brasil. Lula ha apelado al entendimiento urgente entre hondureños y justificado en los usos democráticos de Brasil -que reafirma con este protagonismo lejos de sus fronteras su vocación de poder regional- el asilo temporal al presidente expulsado. Zelaya, sin embargo, debería saber que una legación diplomática no es lugar adecuado para llamar a la insurrección.

   Nada hay más importante ahora en Honduras que evitar el derramamiento de sangre. Pese a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea y el aislamiento diplomático de la Organización de Estados Americanos, el presidente de hecho de Honduras, Roberto Micheletti, instalado por el Congreso de su país, ha rechazado repetidamente un acuerdo. El desafío no sólo cuesta a la empobrecida y desarticulada Honduras millones en ayuda internacional. Micheletti creía ir ganando la batalla del olvido y apostaba por un descenso de la presión exterior tras la elección presidencial prevista en noviembre. La presencia de Zelaya en Tegucigalpa altera esos planes y multiplica el peligro de que el conflicto de poderes en el pequeño país pueda convertirse en una confrontación más amplia y de carácter regional. No en vano en Honduras juegan sus cartas Venezuela, Cuba o Nicaragua, entre otros caracterizados actores.

   Si el golpe de Estado de junio fue absolutamente condenable, igualmente lo sería intentar darle la vuelta mediante la violencia. La dividida Honduras no tiene en estos momentos otra salida mejor que una mediación cualificada, preferentemente regional. Quizá ha llegado el momento de volver a una versión revisada del plan del presidente de Costa Rica, que apoyó en verano la OEA y rechazaron Micheletti y, en menor medida, Zelaya. Óscar Arias contemplaba en julio que el jefe de Estado depuesto regresara a la presidencia con poderes reducidos, un Gobierno de unidad y supervisión internacional. Unas elecciones presidenciales adelantadas sentenciarían la situación.


   El depuesto presidente Manuel Zelaya se encuentra en Honduras, según informó hoy la vicecanciller de su Gobierno, Beatriz Valle, quien rehusó dar detalles de su ubicación.
    "El presidente ha pedido no identificar en que sitio del país se encuentra", agregó la vicecanciller al confirmar la llegada del presidente hondureño, quien fue derrocado el pasado 28 de junio en un golpe de Estado y sustituido en el cargo por Roberto Micheletti.
    Desde Caracas, el presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó hoy que Zelaya, se encuentra en Tegucigalpa y que habló con él por teléfono.
    El dirigente campesino hondureño Rafael Alegría, uno de los líderes del Frente de Resistencia Popular contra el golpe de Estado, confirmó en declaraciones a la emisora local Globo que Zelaya había entrado en el país y llamó a los simpatizantes del derrocado presidente a movilizarse.
    Alegría pidió a los manifestantes acudir frente a la sede de las Naciones Unidas en la capital hondureña.
    La marcha de la resistencia popular que exige el regreso de Zelaya al país se encontraba en el extremo suroeste de la capital hondureña para iniciar su protesta cuando fueron alertados de que el presidente depuesto se encuentra en el país.
    El depuesto jefe de Estado hondureño ya intentó regresar a Honduras a principios de julio, pero efectivos del Ejército hondureño impidieron el aterrizaje de la avioneta en la que viajaba.
    También intentó regresar a su país a finales de julio desde Nicaragua, sin conseguirlo.
    Zelaya fue sacado del país y del poder el 28 de junio por los militares, que lo enviaron a Costa Rica y desde entonces ha estado viajando por diferentes países en busca de apoyo para su restitución en el poder.
    La comunidad internacional sigue reconociendo a Zelaya como el único presidente del país y no reconoce al gobierno de facto de Roberto Micheletti.


Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del texto  EFE | PANAMÁ  Publicado Lunes, 21-09-09 a las 00:34

 

   El Gobierno de Panamá reconocerá al presidente que salga de las elecciones de noviembre en Honduras "siempre y cuando se hagan de forma transparente y busquen la reconciliación", informó hoy a Efe el vicepresidente y canciller panameño, Juan Carlos Varela.

  "Vemos en las elecciones democráticas una salida a la situación actual, siempre y cuando se conduzcan de una forma transparente y sean parte de un diálogo nacional", afirmó Varela. 

   Según el canciller, el reconocimiento de los resultados depende de que las elecciones en Honduras "estén basadas en un diálogo de todos los sectores de la sociedad civil enfrentados, entre ellos los sectores que respaldan al presidente constitucional (Manuel) Zelaya", derrocado el pasado 28 de junio.

   El Gobierno de Panamá se desmarca así del resto de países que hasta ahora han apoyado los llamamientos de Zelaya a que no se reconozcan las elecciones, que el Tribunal Supremo Electoral hondureño convocó para noviembre y que él considera viciadas. 


ANTECEDENTES DE UNA CRISIS INSTITUCIONAL, CON LA DESTITUCIÓN Y DESTIERRO DE SU PRESIDENTE ZELAYA, DOS MUERTOS POR ACCIÓN DEL EJÉRCITO, VARIAS DECENAS DE HERIDOS Y CONTUSIONADOS, INNUMERABLES DETENIDOS O ENCARCELADOS, PRIVADOS DE LIBERTAD, CON TOQUES DE QUEDA Y RETIRADA INTERNACIONAL POR UN ACONTECIMIENTO IMPROPIO DE LA DEMOCRACIA Y DE NUESTRO TIEMPO.

   Contrastante visión eclesial sobre Honduras

14-Julio-2009    Atrio

    En contraste con el documento de los obispos hondureños que hoy difunde ECLESALIA, en el que parecen constituirse en tribunal constitucional para decirnos a los pobres ignorantes que el presidente ya no lo era cuando el golpe (!), publicamos este otro documento de los dominicos centroamericanos. ¿Quién analiza más a fondo la cuestión? ¿Quién mantiene criterios más cristianos?

                 Pronunciamiento de los Dominicos de Centroamérica ante el golpe de estado en Honduras

    El comunicado se dirige a todas las Comunidades de la Provincia Dominicana de San Vicente Ferrer de Centroamérica, a la Familia Dominicana de Centroamérica, a las comunidades parroquiales y pastorales que acompañamos con nuestro trabajo, y a todos los hombres y mujeres que trabajan por la justicia y la paz en el mundo.

          HECHOS QUE PREOCUPAN

  • La detención del Presidente de la República de Honduras, el pasado 28 de junio, por parte de las Fuerzas Armadas de ese país, la violación de su domicilio, su expulsión del territorio nacional y la forma de su ejecución, se han constituido en la culminación de una serie de conflictos que venían sucediéndose en ese hermano país y en el estallido de una grave crisis humana, institucional y de convivencia civilizada que amenaza la paz de toda la región.

  • Los hechos que antecedieron tan seria ruptura del orden social y político no se limitan, como ha sido presentado en algunas informaciones, solo a la propuesta del Presidente de realizar una consulta con la que pretendía obtener respaldo para hacer que en las elecciones generales de noviembre próximo se instalara una cuarta urna en la que los ciudadanos debían votar si querían un cambio de la Constitución Política. Una serie de conflictos se habían venido acumulando entre el Presidente Zelaya y diversos sectores económicos a lo largo de los últimos meses. La reestructuración de las fórmulas de ganancias de las compañías transnacionales del petróleo, la importación de medicamentos genéricos desde Cuba a precios más cómodos que los ofrecidos por las empresas farmacéuticas nacionales e internacionales, la decisión de elevar el salario mínimo -uno de los más bajos del Istmo- de $182 a $291, las medidas a favor del ambiente, frente a las compañías mineras, fueron algunas de las medidas gubernamentales que causaron profundo malestar en diversos grupos de la empresa privada quienes percibían estos hechos como contrarios a sus intereses, y fueron generando un frente en contra del Gobernante.

  • A partir del momento de la destitución del Presidente Zelaya, entre los serios conflictos generados no lo es menor el de la discusión sobre cómo interpretar los hechos y la polarización en torno a dichas interpretaciones. Mientras que líderes y organismos internacionales, como la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y otras instituciones hablan categóricamente de golpe de estado y lo condenan, los defensores del mismo lo consideran como una “legítima sucesión” en el poder conforme a leyes internas hondureñas. Todo esto ha creado confusión en sectores de la población centroamericana en materia informativa.

  • Para Honduras se ha producido un aislamiento internacional, una suspensión de ayudas financieras, retiro de embajadores de diversas naciones, todo lo cual es de temer que, como de costumbre, perjudique en mayor escala a los más pobres y más débiles porque los grupos más poderosos siempre tienen formas y recursos para defenderse de todo tipo de crisis. La confrontación entre los defensores del orden institucional y quienes aceptan el régimen de facto ha llegado incluso al derramamiento de sangre por causa de disparos de los militares sobre manifestantes favorables al retorno del Presidente.

  • Mientras quienes rompieron el orden institucional consideran que se estaba produciendo una creciente y peligrosa influencia de los gobiernos venezolano, nicaragüense y de otros miembros del ALBA en Honduras, otros sectores del pueblo y diversos analistas apuntan a una posible connivencia, al menos una actitud ambigua, por decirlo con moderación, del Gobierno de los EE.UU. ante el golpe.

    CRITERIOS ÉTICOS DEL MAGISTERIO SOCIAL DE LA IGLESIA

    El llamado de la historia

  • Como dominicos vemos en nuestra América Latina el testimonio vivo de los y las mártires que se tomaron en serio su vocación de ser testigos de la verdad. Nos interpelan sobre todo a asumir la vocación de anuncio y denuncia como Orden de Predicadores. Este llamado es tanto más fuerte cuando es la vida humana y la convivencia social los que están en juego.

  • Pero estamos claros en que la obligación de pronunciarnos, que compartimos con la Iglesia, debe darse fundamentalmente en el plano de lo ético - religioso, y no en el orden científico - técnico. Todavía en estos mismos días nos lo vuelve a recordar S.S. Benedicto XVI, citando al Magisterio anterior: “La Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende «de ninguna manera mezclarse en la política de los Estados». No obstante, tiene una misión de verdad que cumplir en todo tiempo y circunstancia en favor de una sociedad a medida del hombre, de su dignidad y de su vocación” (Caritas in veritate, n. 9). Por eso nuestro juicio en este momento no puede ser ni en el campo del análisis jurídico - legal, ni en el del análisis científico - social que no nos corresponden como Iglesia.

  • Por eso las consideraciones que ofrecemos a continuación, convencidos de que se basan en criterios extraídos del Magisterio Social de la Iglesia, las presentamos en diálogo con otros sectores de la Iglesia y la sociedad, con miras a iluminar la acción que corresponde ante la crisis hondureña.

    Los criterios

       En primer lugar, es preciso reconocer que en este conflicto originado en Honduras se encuentran grupos con diversidad ideológica, político partidaria y de intereses económicos y sociales, y que, por tanto hay que respetar y partir de la existencia de dicha pluralidad. Sin embargo, hay que insistir de manera muy enfática que no se puede aceptar la visión, como algunos han dicho, de que existen “dos bandos”, “dos partes” en lo que se refiere al respeto al orden institucional democrático, tal y como lo avala el consenso internacional en materia de concepción de la democracia y de la defensa de derechos humanos. En materia de justicia, institucionalidad, y defensa de los derechos humanos no cabe aceptar “bandos” ni negociación alguna, so pena de destruir las premisas necesarias para la convivencia y el diálogo entre la diversidad de personas.

  • La Iglesia ha sido contundente a este respecto, al defender que la identificación y proclamación de los derechos del hombre es uno de los esfuerzos más relevantes para responder eficazmente a las exigencias imprescindibles de la dignidad humana (cfr. GetS 76). Así como al afirmar que la fuente última de los derechos humanos no se encuentra en la mera voluntad de los seres humanos, en la realidad del Estado o en los poderes públicos, sino en el hombre mismo y en Dios su Creador (Cfr. Pacem in terris 9). Es, por tanto, por completo inaceptable el recurso o aplicación -como se ha hecho en la “destitución” del presidente Zelaya- de cualquier legislación nacional que no se adecue y subordine a estos derechos. Mucho menos aceptable aún el escudarse en “estados de excepción” para cometer acciones que irrespeten la dignidad humana. Queda claro que los cristianos aprecian el sistema democrático en la medida en que asegura la participación de todos los ciudadanos, les da la posibilidad de elegir y pedir cuentas a sus propios gobernantes, y de sustituirlos de manera pacífica (cfr. Centesimus annus 46).

  • Está claro en la tradición de la enseñanza social católica que el recurso a la resistencia ante un gobernante, por medio de fuerzas armadas, solo es legítimo cuando se hayan producido -no cuando se prevean o supongan como posibles- violaciones ciertas, graves y prolongadas de los derechos fundamentales; cuando se hayan agotado todos los otros recursos; sin provocar desórdenes peores; que haya esperanza fundada de éxito y si es imposible prever razonablemente soluciones mejores. Nada de esto parece haber sido considerado por los autores del golpe de estado en Honduras. Permítasenos citar todavía el siguiente párrafo invaluable de la encíclica “El progreso de los pueblos” (31). En este texto Pablo VI recuerda los enormes peligros de la insurrección contra los gobernantes legítimos porque “-salvo en el caso de tiranía evidente y prolongada que atentase gravemente a los derechos fundamentales de la persona y dañase peligrosamente el bien común del país- engendra nuevas injusticias, introduce nuevos desequilibrios y provoca nuevas ruinas. No se puede combatir un mal real al precio de un mal mayor.” La misma condena internacional unánime del golpe en Honduras manifiesta la extendida percepción de que la alteración del orden institucional en Honduras crea amenazas, no solo sobre la convivencia pacífica y justa al interior del país, sino también sobre el frágil sistema democrático de la región. Esto, sin duda alguna, es un mal mayor que el que pudiera estarse evitando y que, en todo caso, quedaba sujeto a prueba con el debido proceso.

  • No se puede separar, además, el juicio ético - religioso sobre el golpe del que hay que formular sobre la situación general endémica de Honduras y cuya solución debería constituirse en primera prioridad, no solo para los católicos, sino para todos los hombres y mujeres de buena voluntad del país, en particular para los gobernantes. Baste recordar unos pocos datos: Honduras es uno de los países del continente con mayor población sufriendo pobreza y las secuelas de la misma, con altos índices de inequidad en la distribución del ingreso per cápita y en el grado de concentración del ingreso per cápita del hogar. Solo el 38, 2 % de los hogares aparecen en las estadísticas como “no pobres” porque pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación y otras. La tasa de mortalidad infantil es en promedio del 23 por mil, pero cuatro veces el promedio nacional en algunos departamentos rurales. Para este país, el indicador de esperanza de vida se ubica en peor posición que los indicadores de educación, en los que de todos modos los puntajes obtenidos se encuentran entre los últimos de la región. Es uno de los países del istmo que muestra las mayores proporciones de niños desnutridos, donde el bajo peso al nacer es uno de los factores que precipitan la desnutrición en edades tempranas, resultado, fundamentalmente, de una desnutrición intrauterina y donde no se registran avances relevantes en la reducción de este indicador. Las secuelas de la desnutrición sufrida en la etapa preescolar se observan con claridad en el déficit acumulado en la talla de niños escolares, en donde la prevalencia supera el 40%. Y está claro que uno de los principales factores que incide en la deteriorada situación de la salud es el inadecuado acceso a servicios de saneamiento y agua. Además, en Honduras vive la tercera parte de la población centroamericana que padece VIH-sida.

  • ¿Podremos decir los cristianos, y en particular los frailes predicadores, que estamos anunciando en Honduras al Dios de la vida, al Jesús que vino “para que tuviéramos vida y vida en abundancia”? ¿podrán decir los partidos y dirigentes políticos hondureños que han hecho de la defensa de la vida su prioridad principal? ¿Tendrá o no relación el golpe de estado con esta situación socio económica tan conflictiva e inaceptable?.

  • Cualesquiera que sean la respuestas a estas preguntas, estamos convencidos de que el compromiso de acompañamiento al pueblo hondureño no se limita a esta lamentable coyuntura de la ruptura de la institucionalidad democrática, sino que se extiende al camino para la superación de estos problemas estructurales. Un fortalecimiento de la democracia política -tan dramáticamente herida con el reciente golpe- solo se realizará con una construcción fuerte de una democracia económica y social.

  • Pero en este caminar, definir lo que haya que hacerse, -como lo enseñó con clarividencia Pablo VI-, no es tarea privilegiada nuestra, ni siquiera de los Obispos o del Romano Pontífice. Es a las comunidades cristianas a quienes incumbe “analizar con objetividad la situación propia de su país, esclarecerla mediante la luz de la Palabra inalterable del Evangelio, deducir principios de reflexión, normas de juicio y directrices de acción según las enseñanzas sociales de la Iglesia tal como han sido elaboradas a lo largo de la historia (…) (a ellos les) toca discernir, con la ayuda del Espíritu Santo, en comunión con los obispos responsables, en diálogo con los demás hermanos cristianos y todos los hombres de buena voluntad, las opciones y los compromisos que conviene asumir para realizar las transformaciones sociales, políticas y económicas que se considera de urgente necesidad en cada caso. (Octogesima adveniens 4)“.

    LÍNEAS PARA LA ACCIÓN

  • Pedimos a todos los religiosos y miembros de la Familia Dominicana en Centroamérica que rechacen de manera categórica, sobre la base de los principios aquí expuestos, el golpe infligido a la institucionalidad democrática hondureña y pidan el apoyo nacional e internacional para la restauración de la misma en el más corto plazo.

  • Asimismo, llamamos a expresar nuestra solidaridad efectiva con los más necesitados, los más pobres, los más excluidos del pueblo hondureño, también más afectados -a veces hasta manipulados- por situaciones críticas como la presente.

  • Consideramos de gran importancia reanudar el diálogo intraeclesial para precisar los puntos comunes que nos lleven a una acción de compromiso conjunto por la paz, la justicia y la solidaridad con los más pobres. Coincidimos con los Obispos hondureños en cuanto a la necesidad de “entablar un verdadero diálogo entre todos los sectores de la sociedad, para que se pueda llegar a soluciones constructivas”.

  • También con los Obispos coincidimos en que es “necesario globalizar la solidaridad como un camino que puede ayudarnos a superar la injusticia y la inequidad”. Pedimos, en particular, el apoyo de todas las Promotorías de Justicia y Paz en el Continente, para no permitir que en ninguno de nuestros países vuelvan a repetirse alteraciones de la institucionalidad democrática que retrotraen nuestras sociedades a etapas lamentables de la historia pasada.

  • Debemos colaborar con el esfuerzo de la sociedad civil y de los políticos de buena voluntad para evitar que el ejército de Honduras pueda volver a caer en acciones como las vividas en los últimos días.

  • Como familia dominicana en Centroamérica podemos comprometernos en crear espacios de diálogo, de reflexión y de oración, en la línea de la justicia y la paz, para fortalecer la identificación y construcción de intereses comunes, por vía de la justicia, excluyendo toda forma de violencia.

    1. Es preciso que nuestras comunidades, en su reflexión y acción, mantengan una actitud evangélica vigilante, una cultura y una ética que se traduzcan en acciones que ayuden a impedir que este tipo de situaciones se repitan. Junto con el Consejo de la Provincia dominicana de San Vicente Ferrer de Centroamérica, y los Centros especializados de Investigación CEDI (Heredia, Costa Rica), y AkKután (Cobán, A.V., Guatemala).

                                                   Fr. Alexis Páez Ovares, O.P. Fr. Carlos Flores, O.P.

            Presidencia

  •                                                                                                                                                     
  • En su primer año de gobierno; el presidente Manuel Zelaya se vio marcado por una ola de protestas de diferentes grupos sociales. El gobierno de Zelaya estuvo bajo la presión del magisterio que le exigía el cumplimiento del estatuto del docente como derecho adquirido y conquista laboral, pero el presidente de la república reiteró el estatuto y lo calificó como justo, razonable y meritorio para los educadores de Honduras.

    Mientras tanto, el gobierno estadounidense anunció que ello se debía a los actos de corrupción llevados a cabo por el Registro Nacional de las Personas, que distribuye la Tarjeta Nacional de Identificación. No obstante, muchos observadores vieron esto como una forma del gobierno de EEUU para presionar a Manuel Zelaya y evitar de alguna manera, la relación de éste con el presidente venezolano Hugo Chávez. El 27 de octubre de 2006 el proceso de citas para aplicaciones de visa fue reanudado por la embajada de los Estados Unidos.

    A pesar de todos los problemas a los que tuvo que enfrentar durante su primer año de gobierno, Manuel Zelaya se mostró satisfecho con los avances de su administración en el campo de la economía. "El 2006 lo estamos cerrando con mejores indicadores que el 2005, 2004 y 2003", dijo el presidente a la prensa. Y añadió "hay una estabilidad de precios que nos está permitiendo cerrar el año con el más bajo nivel de inflación registrado en los últimos 16 años". La CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) de este año, colocó a Honduras en uno de los primeros lugares de crecimiento económico de la región centroamericana.

                2007     

                                                    

                            Manuel Zelaya junto con el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

    Manuel Zelaya Rosales comenzó en el año 2007 su programa de protección a los bosques hondureños, particularmente en una de las zonas muy importantes: el ecosistema de Río Plátano, en la Mosquitia hondureña. Posteriormente se dio a la tarea de ratificar en sus puestos a la mayoría de sus ministros, sin embargo; al ministro de educación Rafael Pineda Ponce y el encargado del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), el ex alcalde de Puerto Cortés Marlon Lara no corrieron la misma suerte y fueron reemplazados.

    El 21 de enero el gobierno de Zelaya, salió beneficiado con la condonación de la deuda externa por parte del Banco Interamericano de Desarrollo. Manuel Zelaya reaccionó emocionado y dijo sentirse agradecido con dicho organismo por la condonación de al menos 1.400 millones de dólares.

    Entre los logros de Zelaya a principios de 2007 se destaca la reducción de los precios de los combustibles. El 26 de abril, los taxistas amenazaron al mandatario hondureño con llevar a cabo nuevos paros sino se les aprobaba una nueva rebaja a los combustibles.

    Para finales de 2007, dio un giro diplomático al aproximarse a los gobiernos de tendencias socialistas del nicaragüense Daniel Ortega y el venezolano Hugo Chávez Frías, mostrando su interés de integrar su país al ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas).

                                                                    2008

    A inicios del año, Zelaya se acercó a Venezuela con objetivo de suscribirse a Petrocaribe. De esta manera Honduras pudo comprar carburantes a crédito, con el pago del 60% en tres meses y la otra parte pagada en 25 años con el 1% de interés, con la oportunidad de invertir una parte del capital ahorrado en proyectos de inversión social. Inicialmente, algunos sector políticos hondureños se opusieron alegando un posible endeudamiento del país y la amenaza de corrupción en el manejo del fondo mencionado.[7] [8] Eventualmente, el Congreso aprobó el ingreso a Petrocaribe.

                                                                                  2009

    A mediados del 2009, Zelaya empezó a promocionar un plebiscito para levantar los límites al período presidencial. El Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso de la República han declarado ilegal esta consulta.[9] El propio partido de Zelaya, el Partido Liberal de Honduras, también se ha opuesto al Presidente.[9]

    El 24 de junio, Zelaya anunció que destituía al General Romeo Vásquez Velásquez, Jefe del Estado Mayor Conjunto hondureño, luego de que éste se negara a distribuir las tarjetas de votación de la controversial consulta.[10] Poco después, el Ministro de Defensa y los Jefes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas de Honduras renunciaron.[10] Sin embargo, la Corte Suprema votó de manera unánime en contra de la medida y ordenó que el General permaneciese en su cargo.[10] En una entrevista a CNN, Zelaya declaró que en realidad no había destituido al General, solamente lo había anunciado.[11]

    El 28 de junio de 2009, día en que se preveía celebrar la consulta popular, Zelaya fue arrestado en el Palacio de Gobierno por un grupo de militares,[12] [13] cumpliendo con lo ordenado por el Tribunal Supremo del país anteriormente. El día anterior el Congreso hondureño había abierto una investigación para determinar si había violado la Constitución y si gozaba de "estabilidad mental".[14] Zelaya respondió calificando de arbitraria esta investigación y amenazando al Presidente del Congreso, Roberto Micheletti, de destituirlo con un decreto presidencial.[14] Tras ser detenido y expulsado del país por los golpistas, en la actualidad el presidente se encuentra en Nicaragua, donde arribó desde Costa Rica el domingo 29 de Julio por la noche.

    En sesión del Congreso Nacional de Honduras del 28 de junio de 2009, se leyó una presunta carta de renuncia presentada por el presidente Zelaya y se aceptó la misma. Sin embargo, desde Costa Rica el presidente Zelaya desmintió haber escrito carta alguna presentado tal renuncia y manifestó que ello demostraba que no se trataba solamente de un golpe militar sino de una conspiración en su contra que incluía también a civiles. La fecha que constaba en la renuncia de hecho era del 25 de junio, tres días antes del arresto y deportación del presidente.[15] Horas después, el Congreso volvió a sesionar y resolvió por unanimidad la destitución del presidente Zelaya, por considerar que acciones de gobierno de éste habían violado la Constitución y el ordenamiento jurídico del país, y designó para sucederlo al presidente del Congreso, Roberto Micheletti, con el compromiso de que el mismo permanecerá en el cargo solamente hasta la terminación del mandato de Zelaya en enero de 2010. Zelaya fue destituido automáticamente por la Constitución de la República el mismo día que efectuaría las consultas ilegales, el castigo impuesto por la Constitución es dar por terminado en sus funciones y ser inhabilitado por diez años.


  • Un profesor tiroteado durante una manifestación a favor de Zelaya

       El seguidor del depuesto presidente hondureño permanece en pronóstico reservado en un hospital de Tegucigalpa   EUROPA PRESS - Tegucigalpa - 31/07/2009

       Un maestro ha resultado herido de un disparo en la cabeza durante una manifestación en apoyo del mandatario depuesto, Manuel Zelaya, que se celebraba este jueves en Tegucigalpa, según informa el diario hondureño La Tribuna.

     

     

       La víctima, identificada como Riger Abrahan Vallejo Cerrano, de 38 años, tiene una herida producida por una bala calibre 9 milímetros en la sien derecha y su pronóstico es "reservado", según el hospital donde ha sido ingresado.

       Aunque la Policía no se ha pronunciado sobre este hecho, algunos medios locales mencionan que los disparos fueron efectuados por unos supuestos "infiltrados" que generaron el caos poco después de haber comenzado la marcha.

          El incidente se produce durante una intensa jornada de manifestaciones a favor del regreso de Zelaya al poder, así como huelgas en algunos sectores -entre ellos el educativo- que desde hace un mes han estado ejerciendo presión contra el Gobierno de facto de Roberto Micheletti.

     

    Un maestro herido de bala durante una manifestación en apoyo a Zelaya .- AP


  • 26 heridos y 88 detenidos en una manifestación a favor de Zelaya

    La policía y el Ejército emplearon armas, gases lacrimógenos y agua a presión contra los seguidores del depuesto presidente

    La manifestación celebrada este jueves en Tegucigalpa en apoyo al presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, se ha saldado con un total de 26 heridos, entre ellos un profesor que ha recibido un disparo en la cabeza, y 88 detenidos. El docente, identificado como Riger Abrahan Vallejo Cerrano, de 38 años, tiene una herida producida por una bala calibre 9 milímetros en la sien derecha y su pronóstico es "reservado", según el hospital donde ha sido ingresado. Además, entre los detenidos figuran el candidato presidencial Carlos H. Reyes y el sindicalista Juan Barahona, líder del Frente Nacional contra el Golpe de Estado.

    estrella digital/EP

    Tegucigalpa

       Aunque la policía no se ha pronunciado sobre este hecho, algunos medios locales mencionan que los disparos fueron efectuados por unos supuestos "infiltrados" que generaron el caos poco después de haber comenzado la marcha.

       El incidente se produce durante una intensa jornada de manifestaciones a favor del regreso de Zelaya al poder en las que la policía, ayudada por el Ejército, ha empleado gases lacrimógenos y chorros de agua a presión. Además, se han producido huelgas en algunos sectores -entre ellos el educativo- que desde hace un mes han estado ejerciendo presión contra el Gobierno de facto de Roberto Micheletti.

       Desde que el pasado 28 de junio el Ejército hondureño expulsara a Manuel Zelaya y el Parlamento nombrara presidente a Roberto Micheletti, la tensión entre los seguidores de uno y otro líder ha marcado la pauta de la escena política en el país centroamericano, alcanzando su culmen en las intentonas del derrocado presidente por pisar suelo hondureño.


     

    Zelaya augura "violencia generalizada" si no vuelve al poder

    La comunidad internacional continúa estudiando medidas mientras prosigue la tensa calma en el país centroamericano

    El Gobierno de Honduras levantó hoy el toque de queda en la mayor parte del país, mientras el depuesto mandatario Manuel Zelaya, cuyos seguidores siguen manifestándose para pedir su restitución, advertía de un riesgo de "violencia generalizada". "Se ha resuelto establecer el toque de queda en todo el borde del departamento de El Paraíso" y en otros cinco puntos de la frontera con Nicaragua; "para el resto del territorio nacional queda suspendido el toque de queda", indicó el Ejecutivo en un comunicado emitido en cadena nacional.

     

    Desde Managua, donde se encuentra, según dijo, como "huésped" del presidente Daniel Ortega, Zelaya señaló que "el golpe debe revertirse sin condiciones o, en caso contrario, vendrá una violencia generalizada".

    "Los golpistas deben pagar las consecuencias o se vendrá una pandemia de golpes de Estado en América Latina", agregó en declaraciones al Canal 4 de la televisión nicaragüense.

    Zelaya, que opinó que Estados Unidos es el que tiene influencia "para cambiar las cosas" en su país, viajará a México el 4 de agosto y se reunirá con el mandatario mexicano, Felipe Calderón, según informó hoy la cancillería de ese país.

       Mientras el depuesto mandatario goza del apoyo de los Gobiernos latinoamericanos y de EE.UU. y la Unión Europea, el Gobierno de Roberto Micheletti, nombrado presidente por el Congreso, del que era titular, después de la destitución de Zelaya, el 28 de junio pasado, no logra el reconocimiento internacional.

       La Unión Europea (UE) reafirmó hoy en Bruselas que sus contactos con el Gobierno de facto de Honduras seguirán siendo "extremadamente" restringidos, y aseguró que no descarta tomar "más medidas" para presionar al restablecimiento de Zelaya.

       A petición de España y siguiendo el ejemplo de Estados Unidos, el Comité Político y de Seguridad (COPS) de la UE empezó a estudiar hoy la posible retirada de visados diplomáticos de entrada a territorio comunitario de altos funcionarios del Gobierno "de facto".

       Esta noche, las autoridades de Honduras advirtieron que se reservan el derecho de cancelar los visados al personal diplomático o consular de EE.UU., en reciprocidad a la decisión de Washington de revocar las de cuatro funcionarios del Gobierno de Micheletti.

       La reciprocidad que Honduras se reserva para el personal de la embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa es "sin ninguna exclusión", subraya un breve comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras.

      Además, el presidente Micheletti acusó hoy a EE.UU. de "intromisión" por la reunión que celebró ayer en Managua su embajador en Tegucigalpa, Hugo Llorens, con el gobernante depuesto Manuel Zelaya, quien tras la reunión dijo que el Gobierno de Barack Obama "recrudecerá" sus acciones contra las nuevas autoridades hondureñas.

       En declaraciones divulgadas hoy por la prensa, Micheletti reiteró que está dispuesto a renunciar si Zelaya desiste de volver al poder y también aseguró que no va a permitir que sus seguidores, que ayer fueron desalojados de una vía en Tegucigalpa con un saldo de 6 heridos y más de 80 detenidos, "estén obstaculizando la economía" del país con bloqueos de carreteras.

       Hoy mismo, 40 personas fueron detenidas tras ser dispersados por la Policía y el Ejército unos 200 seguidores de Zelaya que bloqueaban una carretera en el oeste de Honduras.

       Un portavoz policial afirmó que en La Ceibita, en el norte del país, un grupo de manifestantes mantiene una carretera cortada, pero la Policía Nacional tiene intención de dispersarlos.

      Además, unos 3.000 seguidores del depuesto presidente volvieron a manifestarse hoy en las calles de Tegucigalpa, con la esposa de Zelaya, Xiomara Castro, a la cabeza.

      Castro pidió al movimiento que respalda a su marido que mantenga las protestas "en paz", aunque, según dijo, "cada día que hay represión". En Washington, la Organización de Estados Americanos (OEA) aplazó por causas no informadas una sesión extraordinaria que iba a celebrar hoy sobre la crisis en Honduras, aunque los representantes de los países miembros sí se reunieron en privado.

      La sesión se celebrará el lunes o el martes próximos. La OEA estudia aumentar la presión sobre el Gobierno de Roberto Micheletti, según dijo su secretario general, José Miguel Insulza, recientemente en una rueda de prensa en Washington. Sin embargo, está a la vez a la espera de una respuesta definitiva de las partes al llamado Acuerdo de San José, promovido por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias.

       Micheletti reafirmó hoy que sigue implicado en el proceso de mediación de Arias, y ratificó su petición de que este envíe una misión a Honduras para ampliar el diálogo con sectores locales.

       Arias presentó una propuesta de siete puntos a las partes enfrentadas en Honduras, después de que Zelaya ya hubiera declarado que para él dialogo había "fracasado".

       Micheletti considera "indeclinable" su oposición al primer punto de la propuesta, el retorno de Zelaya al país y la Presidencia, pero ha sometido otros puntos a la decisión del Congreso y la justicia.

       Si Zelaya "quiere venir a tomar posesión del Gobierno, bajo ninguna circunstancia", pero "si él quiere ir a los tribunales, bienvenido, porque allí lo están esperando", pues tiene pendientes varias acusaciones y una orden de captura, manifestó hoy Micheletti.

       "Pero si él", enfatizó, "se sale de esa montaña donde está haciendo de guerrillero, y él viene aquí y se presenta (a la justicia) o no sigue con estas cosas, entonces yo con gusto" renuncio para que una tercera persona ocupe la Presidencia.


     

    Actualizado Viernes, 11-09-09 a las 00:48

     
    El presidente de Honduras, Roberto Micheletti, negó ayer que aviones estadounidenses aterrizaran en la base aérea norteamericana de Palmerola para derrocar a su Gobierno interino y devolver el poder al mandatario depuesto Manuel Zelaya.
    "No tenemos ninguna información oficial de parte de la Fuera Aérea de que hayan llegado aviones de Estados Unidos, ya que los que están aquí son los que hacen sus prácticas normales", mencionó el presidente 'de facto', desmintiendo así las informaciones de "algunos medios de comunicación que se oponen al Gobierno y que tienen una campaña para intimidar a la población mediante el anuncio de desastres".
    Micheletti aseguró que si un país decidiera invadir Honduras, "sería el primero en saberlo, y lo daría a conocer a través de ustedes (medios de comunicación)", indicó en declaraciones a los medios locales.
    Respecto a Estados Unidos, dijo que es un país "muy respetuoso con la ley", y aunque lamentó el anuncio del recorte de ayuda económica por el golpe militar de junio, recalcó que "no serán capaces" de llegar al extremo de invadir el país centroamericano. Washington por su parte sigue sin reconocer el Gobierno interino dirigido pro Micheletti y pide la vuelta al orden democrático, que pasa por restablecer a Zelaya en el poder.
    Pero Micheletti, aseveró que en Honduras no se registró un golpe sino una "sucesión constitucional", afirmando que Zelaya fue acusado de dieciocho delitos por pretender redactara una nueva Constitución. "Mi Gobierno está consolidado desde el primer día, desde el 28 de junio", aseveró.
    "En todos los países donde ha habido golpes de Estado y luego ha venido la restitución constitucional, se han aceptado e igual tiene que acontecer en Honduras", afirmó el presidente 'de facto' hondureño ante la negativa de la comunidad internacional de reconocer al ganador de los próximos comicios del 29 de noviembre.